El jamón gran reserva es un jamón que proviene de un cerdo no ibérico, denominado cerdo blanco. En la cría y alimentación del cerdo se usa básicamente pienso y cereales y con 18 meses habrá más que suficiente para su curación en sal. El motivo de ello es que el productor sabe que nunca dará un producto tan exquisito. Por ello, se usa un método de producción muy eficiente en términos de volumen, pero con un resultado inferior que al usar cerdos de raza ibérica. Incluso se pueden encontrar jamones con una curación en sal menor, en torno a los 18 meses de curación del jamón.
Por su aspecto, es fácilmente reconocible ya que la pata que no tiene la pezuña negra y  la zona del tobillo llamada “caña”, es mucho más gorda que la de un jamón ibérico. En cuanto a la carne del jamón, el tocino tiene un color más blanco, con una textura veteada muy infiltrado con sabor suave bajo en sal, de un peso de 8 o 9 kilos la pieza.

 

Su sabor destaca por su suavidad y salazón a la vez, así como por la escasez en matices. Es perfecto para hacer aperitivos, bocadillos y una gran variedad de platos.

Es importante destacar la importancia del tiempo de curación del jamón gran reserva, con más tiempo de curación se consigue un secado homogéneo el cual aporta al jamón un sabor delicado y lleno de proteínas y vitaminas.

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