Primeramente indicar que el jamón de Teruel fue el primer jamón con denominación de origen protegida de España.

Para identificar un jamón de Teruel con denominación de origen  debemos de fijarnos en dos cosas, la primera es ver si lleva la marca de una estrella a fuego en la corteza de una cara del jamón con la palabra Teruel. La segunda el jamón deberá llevar una vitola numerada con el logotipo del Consejo Regulador de la Denominación de origen jamón de Teruel.

Si dicho jamón no cumple alguna de las dos cosas citadas anteriormente, debéis de saber que ese jamón no está catalogado como Denominación de origen Jamón de Teruel

Hay otro tipo de detalles que nos ayudaran a identificar un jamón de Teruel, como son su forma alargada y redondeada, siempre estará provisto de su pezuña con un peso aproximado de unos 7 kilos y una curación la cual debe de estar entre los 16 y 24 meses lo cual es un factor a tener en cuenta, con más tiempo de curación del jamón se consigue un secado más homogéneo el cual aporta un sabor más delicado y bajo en sal.

Una vez abierto el jamón podremos apreciar su color rojizo y brillante, con grasa infiltrada en su masa muscular. Una vez lo hayamos probado podremos apreciar su sabor delicado y a su vez poco salado, lo cual hace que sea tan apreciado.

Otra parte importante dentro del jamón con denominación de origen, es la materia prima.

Una selección genética de razas de cerdo blanco DUROC Y LANDRACE, caracterizadas por su infiltración de grasa intramuscular y una alimentación controlada de cereales proporcionan una importante mejora en la calidad de la carne.

Dichas razas son las homologadas por la Denominación de Origen Jamón de Teruel.

No menos importante es la zona de cría y producción del jamón, la cual debe de tener unas características tales como una altitud de 900 metros y con su clima frio y seco en invierno y caluroso en verano y de esta forma con una cuidada selección de la carne de cerdo, permite una producción de jamón de alta calidad.